lunes 23 de noviembre de 2009

Cosas que pasan...

Sol y Nacho tienen una relación totalmente enfermiza, obsesiva, interminable. Empezaron a estar juntos en primer año, cuando se conocieron. Desde ahí al día de la fecha pasaron millones de cosas, la mayoría malas. Sería en vano intentar contarlas y aburriría, pero básicamente imaginen un culebrón o los protagonistas de una novela de Estevanez y ahí los tienen a Sol y a Nacho. Se metieron los cuernos mutuamente, se perdonaron, estuvieron separados bastante tiempo, volvieron, se traicionaron, se mintieron, hubo muchos terceros/as, malentendidos, padres en contra y todo lo que puedan llegar a imaginar. Hoy en día estan juntos de nuevo, después de que Nacho cortó con una pendeja de primer año (no digo pendeja por la edad, sino porque la mina es pendeja, independientemente de lo que acuse el dni) por la que anteriormente la había dejado a Sol.
Están juntos, pero eso no significa que estén bien. Nunca van a estar bien. Los dos tienen personalidades fuertes, chocan, intentan dominarse y no pueden. Los dos son liberales, y les cuesta el compromiso, aunque se quieran. Los dos tienen historias familiares fuertes y varios mambos. Es común que Sol me llame llorando porque tuvo una pelea con Nacho, o que él me venga a hablar en un recreo porque no sabe cómo hacer para que ella lo trate bien. Es difícil para mí porque ambos son mis amigos, nunca supe bien qué postura tomar, pero lo venía manejando... hasta ahora. Resulta que, como para agregarle un capítulo más a la novela, en una noche de reconciliación y sexo se olvidaron de cuidarse. Resulta que a Sol hace rato que no le venía, pero de colgada que es "ni me dí cuenta boluda". Resulta que tiene unas tetas gigantes e hinchadas. El Sábado la convencí y fuimos a la farmacia con ella y Vero a comprar un Evatest. En la casa de Sol nunca hay nadie así que fuimos ahí, y lo hicimos. Sol no quería salir del baño, "avísenme qué dio cuando sepan, no quiero mirar!", nosotras estábamos sentadas en la cama mirando el aparatito como dos boludas. Después de que pasó el tiempo lo miré y ahí estaban las dos rayitas. "Te dio positivo Sol!", y nos empezamos a matar de risa, mal. Risa de nervios. Si yo no sabía qué carajo hacer me imagino ella. Después fuimos otra vez a la farmacia y compramos otro, como para estar seguras. Lo hicimos y dio positivo también.
Nacho todavía no lo sabe, en unas horas vamos al médico.
PD: No sabía si contarlo, sé que es un tema (demasiado) serio y no soy la protagonista, pero creo que si no escribía iba a explotar.

viernes 20 de noviembre de 2009

Un día quiero dejar el mundo entero por tí, la misma noche me aburro y no eres para mí

Estás ocupado?. Si podés vení para mi casa que tengo que hablar con vos.
De: Bárbara
Para: Marcos

A los 20 minutos está tocándome timbre. Mi mamá trabajando, como siempre, y mi papá en una reunión con los socios, así que tengo la casa sola. Apenas le abro la puerta me saluda con un beso, un beso de esos que me encantan e incitan a más. Me separo y le digo que tenemos que hablar de algo importante. Me dice que después, mientras me mira de esa forma. Me guía hasta la escalera, sin despegar sus labios de los míos, ni sus manos de mi cuerpo. Llegamos a mi cuarto, y lo demás es obvio...
Acostados en mi cama, abrazados, me mira y me dice "Te amo". Le contesto: "Yo no sé... de eso te quería hablar". Le digo que estoy confundida, que creo que no me pasa lo mismo que antes... pero que si dudo es porque no, sino no dudaría. No se lo esperaba, menos en éste momento, tiene una cara... Le sigo hablando, siento la necesidad de hacerlo. Le digo que lo nuestro está muy desgastado, que manejamos las cosas mal desde un principio y que al manosear tanto algo, se gasta y se rompe. Me dice que entiende que esté confundida, que si es necesario un tiempo separados para que piense bien él no tiene problema, pero que no siga hablando porque estoy diciendo boludeces. "No son boludeces Marcos, te estoy diciendo la verdad, date cuenta!. No somos Romeo y Julieta, en la vida real las cosas se acaban, yo ya no te amo". Se cambia, nos cambiamos, y lo acompaño a la puerta. Algo en mí me dice que estuve mal, que me voy a arrepentir y que lo que dije no tiene retorno. Nos saludamos con un beso en el cachete, seco, completamente diferente al del principio. Apenas cierro la puerta me pongo a llorar con una angustia gigante...
...Y después me desperté. Miré para el costado y ahí estaba, durmiendo, tan lindo como siempre... No sé si aclara mis dudas, pero es un alivio enorme saber que sólo fue un sueño.

miércoles 18 de noviembre de 2009

I´m famous

No consumo mucha tele, de hecho actualmente miro CQC (cuando me acuerdo y tengo ganas), Ciega a citas (aunque cambian el horario cuando se les canta y no me cope mucho la adaptación, por ahora la sigo)... y pará de contar. Me aburre la tele. Pero que no vea habitualmente no significa que no esté al tanto de los programas que pasan. Sé que hay ciertas novelas juveniles que arrasan hace tiempo, que siguen miles de chicos y adolescentes, etc. Conozco los/las protagonistas, aunque no mire ninguna. Una de las chicas que "protagoniza" una de éstas novelas, es amiga de una amiga de Sol. Siempre le tuve idea a la "famosa" en cuestión. Obviamente que no la conocía personalmente, pero me pasaba que la miraba en una foto o en la tele y me daba bronca, me caía mal, me sonaba agrandada... no sé, esas cosas que pasan. Te cae mal alguien y no sabés bien porqué ni cómo, pero pasa.

El otro día la amiga de Sol festejó el cumpleaños, y la chica famosa estuvo ahí. Tan o más linda que en la tele, por cierto. No sé cómo hace esa gente para estar siempre perfecta.
Muy copada, cero divismo/estrellismo. Nos colgamos hablando sobre temas comunes. Me intrigaba saber qué onda su vida. Eso de que, siendo tan jóven, estés limitada a hacer ciertas cosas, no poder hacer algunas que te gustarían, que todo el mundo sepa de tu vida, que no puedas blanquear ciertas relaciones... A lo que básicamente me respondió que estaba acostumbrada, que siempre habia sido así, y que cuando eso cambiase no sabía como podría llegar a reaccionar. Me pareció muy loco, yo no podría vivir de esa forma. Pero bueno, por algo ella es ella y yo soy yo. Le confesé que cuando la veía en la tele o en alguna gráfica me caía mal, que me imaginaba a una persona que nada que ver, y nos reímos. "Suele pasar". En un momento, hablando con la amiga de Sol y Sol de trabajo, me sugirió que me haga un book y me presente a castings para gráficas. Ante mi respuesta ("Soy muy baja!"), me dijo que para esas cosas la altura no importa tanto y que además ahora hay un montón de chicas que son bajas y sin embargo dan para el perfil. Me recomendó un par de agencias. Le agradecí. Obvio que jamás me voy a hacer un book ni intentar trabajar de eso, primero porque me da muchísima verguenza y segundo porque la verdad pienso que no doy para esas cosas. Pero debo confesar que la autoestima subió bastante al escuchar esas cosas de la boca de alguien como ella (el complejo ex gordita no es nada fácil de erradicar).
Me siento muy cholula contando ésto, pero nada, me sorprendió para bien. Si me hubiese pasado con una persona no-famosa también lo hubiera hecho. A veces soy muy prejuiciosa y muchas de esas veces me llevo sorpresas como ésta...

viernes 13 de noviembre de 2009

No sé

Muchas veces discutí con Marcos. Muchas veces nos peleamos, no nos pusimos de acuerdo, nos gritamos, lloramos, nos puteamos, nos odiamos. Muchas veces me cansé, y supongo que era mutuo. Muchas veces pensé en dejar de intentar. Muchas veces, después de pensar y pensar, llegué a la conclusión de que no éramos compatibles, de que jamás íbamos a estar bien juntos. Muchas veces intenté alejarme, de todas esas veces ninguna pude. Si me banqué las peleas, las discusiones, los terceros, las puteadas, los gritos, las traiciones, las diferencias entre nosotros... fue porque nunca dudé de que estaba enamorada de él.
Hace sólo 20 días que lo volvimos a intentar, que "volvimos". De esos 20 días los primeros estuvo todo bien, como si fuéramos dos enamorados que se conocen hace dos minutos y viven en una nube rosa. Pero después volvieron las discusiones, las peleas, las diferencias...
Ayer todo llegó a su punto máximo en lo que debería haber sido una salida romántica, o al menos una salida de a dos y feliz. Fuimos al cine, en el trayecto nos peleamos y durante toda la película estuvimos separados, sin mirarnos siquiera. Cuando salimos la cosa siguió igual. Caminamos callados hasta Freddo, pedimos helado y nos sentamos afuera a tomarlo. El silencio seguía. Pero no era ese silencio cómplice, ese silencio cómodo. Era un silencio horrible, era peor que si estuviéramos gritándonos y puteándonos. Mientras tomaba el helado se me cayeron las lágrimas. No sé si me vió, quizá si y se hizo el boludo (cosa que le agradezco, odio llorar adelante de alguien, cuando la persona intenta animarme lo único que logra es que el llanto sea más fuerte), quizás estaba en la suya. No lloraba por la salida frustrada, por estar intentando otra vez y que pase lo mismo de siempre, por el silencio eterno... Me agarró una angustia gigante, pero en ese momento no supe porqué.
Después de Freddo Marcos me acompañó hasta mi casa, nos saludamos con un pico frío y distante. Cuando estaba cambiándome me llegó un mensaje de él que decía: "Ya se q no estamos bien, pero no te olvides q te amo". Y ahí supe el porqué del llanto, de la angustia. Es que yo ya no estoy segura, ya no sé si quiero seguir intentando... Y no porque me falten ganas, sino porque no sé si siento lo mismo que antes, no sé si la respuesta a ese mensaje ("Yo también") me sale de adentro o simplemente es lo que "debería" contestar...

lunes 9 de noviembre de 2009

La enfermedad del siglo XXI

A veces una se cree la reencarnación de Wonder Woman... hasta que cae en la realidad y se da cuenta de que no lo es.
Últimos días de colegio (lo cual implica rendir integradoras, organizar la entrega de diplomas y etcéteras) + clases de francés + fotografía + gimnasio + quilombos en mi casa (creo que volver a estar juntos no fue la mejor decisión que tomaron mis viejos) + mi hermano lejos + peleas con Marcos todos los días... Aunque tengo 18 años, llevo una vida sana y toda la bola, no estoy exenta de ciertas cosas.
Hace varios días que me venía sintiendo medio mal, con dolor de cabeza, cansada pero sin poder dormir bien, etc. El Jueves a la tarde estaba en lo de Sol y no llegué a desmayarme, pero me desvanecí. Al rato estaba con mi mamá yendo a lo de mi médico (es muy amigo de la familia, nos atiende a todos). Después de chequeos y análisis, el doctor me dijo que tengo un cuadro de stress. La verdad me da un poco de verguenza (no sé si es esa exactamente la palabra, pero es la que me sale ahora), hay tanta gente que vive a mil, tiene una vida complicada en serio... y yo, que sólo voy al colegio (lo demás son pasatiempos), me "estreso". Pero lo justifico cuando pienso que éste año en general no fue bueno, que con el tema de mis viejos me guardé muchísimas cosas, que la mayoría del tiempo aparenté estar bien cuando no era así, me reprimí bastante. Sumado a que terminar el colegio, si bien es lo normal y nadie se muere por hacerlo, es también un salto importante. Sumado a la situación en general que hay en mi familia. Sumado a que con Marcos remamos en dulce de leche.
En fin, según el médico debo tomarme las cosas más light, no preocuparme tanto, bajar las revoluciones, disfrutar... Lo que no me dijo es cómo llevar todo eso a la práctica.